FLEURIR
Hay flores que nacen para ser contempladas. Otras, para convertirse en color.
Fleurir nace de esa explosión de tonos que transforma la naturaleza cuando florece. Una colección de pendientes de forma romboidal, donde la geometría se encuentra con colores vibrantes inspirados en jardines, pétalos y flores.
Petunia, Lavanda, Gladiolo, Dalia, Camelia y Caléndula dan nombre a cada una de las piezas. Flores diferentes, con personalidades propias, convertidas en pequeñas composiciones de joyería textil contemporánea.
Cada combinación de color busca capturar una sensación: la delicadeza de unos pétalos, la intensidad de una flor abierta al sol, el contraste inesperado de un jardín en plena floración.
Fleurir significa florecer.
Y también habla de ese momento en el que nos permitimos elegir el color, expresarnos y ocupar nuestro lugar con naturalidad.
Una colección luminosa, alegre y llena de vida, creada a mano para llevar un pequeño jardín contigo.
FLEURIR
Hay flores que nacen para ser contempladas. Otras, para convertirse en color.
Fleurir nace de esa explosión de tonos que transforma la naturaleza cuando florece. Una colección de pendientes de forma romboidal, donde la geometría se encuentra con colores vibrantes inspirados en jardines, pétalos y flores.
Petunia, Lavanda, Gladiolo, Dalia, Camelia y Caléndula dan nombre a cada una de las piezas. Flores diferentes, con personalidades propias, convertidas en pequeñas composiciones de joyería textil contemporánea.
Cada combinación de color busca capturar una sensación: la delicadeza de unos pétalos, la intensidad de una flor abierta al sol, el contraste inesperado de un jardín en plena floración.
Fleurir significa florecer.
Y también habla de ese momento en el que nos permitimos elegir el color, expresarnos y ocupar nuestro lugar con naturalidad.
Una colección luminosa, alegre y llena de vida, creada a mano para llevar un pequeño jardín contigo.








